Mira a los ojos del anfitrión, di «skäl», alza la copa y bebe. Antes de volver a poner la copa sobre la mesa, mira a los ojos de todos, uno por uno, e incluso mueve la cabeza asintiendo, si quieres.
El brindis es una parte importante de la cultura escandinava. Lo más importante que hay que tener en cuenta sobre cómo comportarse en la mesa es su ritual de «skäl» (brindis). Ni se te ocurra beber un sorbo hasta que el dueño de la casa ha levantado su vaso para su primer «skäl» (pronuciado “skólâ€). Es la manera de dar las gracias al anfitrión por la cena. Mantén el contacto visual antes y después de beber esa primera copa. Después, eres libre de “skolear†a cualquiera de los presentes cuando te apetezca.
La costumbre de chocar las copas viene de la Edad Media. En aquella época el envenenamiento era frecuente y por tanto no estaba de más comprobar que nadie habá puesto veneno en la copa de uno. Para asegurarse, uno de los bebedores chocaba la copa contra la del otro, de manera que algo del líquido pasase de una a otra (primer “chinâ€). El segundo bebedor hacá lo mismo (segundo “chinâ€). ¡Chin chín!