En muchos paÃses, los zapatos se consideran vehÃculos de agentes infecciosos. Por otra parte, a mucha gente le gusta mantener sus alfombras y moquetas limpias, asà que suelen pedir a sus visitantes que se quiten los zapatos antes de entrar. No te ofendas, no es que tus zapatos sean feos, es la costumbre... Si ves una pila de zapatos cerca de la puerta, quÃtate los tuyos, es de buena educación y hasta puede que el anfitrión te ofrezca unas zapatillas. En la República Checa es normal llevar tus propias pantuflas. En Finlandia tambien (gracias al feedback de Jaui de Helsinki).