La deliciosa costumbre del tapeo tiene varios posibles orígenes:
1. Cuenta la leyenda que el rey Alfonso X (1221-1284) tuvo una vez que guardar cama y comer pequeñas cantidades de comida entre horas por recomendación de su médico. Le gustó tanto la idea que ordenó que en todas las posadas se sirvieran tentempiés para "tapar" el apetito de la gente.
2. Otra leyenda dice que el dueño de una taberna inventó la tapa al cubrir cada jarra de vino con una loncha de jamón para evitar que cayeran moscas en el vino. El jamón que tapaba el vino se comá de acompañamiento: ¡nacieron las tapas!
3. Algunos creen que el nombre se originó hacia el siglo XVI, cuando los dueños de algunas tabernas de Castilla-La Mancha, viendo que el gusto fuerte del queso manchego curado podá "tapar" el del vino malo, camuflándolo, empezaron a dar porciones de queso gratis con cada copa de vino peleón.
4. Otra explicación popular es que cuando el rey Alfonso XII pidió una copa de jerez en una famosa venta en Cádiz, el dueño cubrió el vaso con una loncha de jamón para protegerlo del fuerte viento gaditano y de la arena de la playa. El rey, tras haber bebido el vino y comido el jamón, pidió otro jerez "con la misma tapa".