Besar la mano como saludo es una prueba tradicional de estima y afecto, especialmente hacia las mujeres mayores.
El besamanos es cada vez menos frecuente, pero no ha desaparecido totalmente de las calles de Polonia y Rumaná, aunque es posible que no encontremos ningún practicante de esta costumbre si nuestra estancia en el país es corta.
La costumbre de besar la mano se remonta aparentemente a la Edad Media. Cuando un vasallo renovaba el contrato con su señor feudal, le llevaba un regalo, hacá una reverencia y besaba su mano. En aquellos tiempos, los caballeros se consideraban vasallos de sus damas, de manera que estaba justificado que besasen sus manos, al igual que hacán con su señor.
En aquella época, los hombres debán quitarse el guante para besar la mano. Quitarse el guante era símbolo de respeto: una daga pequeña podá esconderse fácilmente en un guante, de modo que la mano desnuda era menos amenazante. Por el contrario, las mujeres no estaban obligadas a descubrir sus manos.